Probablemente pertenezcas al grupo de personas acuciada por la crisis, por otra parte mayoritario en este país, que busca nuevos sistemas y estrategias para ahorrar en facturas y pueda invertir poco dinero en instalaciones de calefacción, pero que mejoren sustancialmente el rendimiento de sus sistemas, algo que pueda ser útil y eficaz, tanto en el ámbito profesional de las instalaciones empresariales como en el entorno personal dentro del hogar.

Concretamente si eres empresario, entenderás la importancia que tiene encontrar un sistema de calefacción de bajo consumo energético para dar cobertura al edificio donde tienes instaladas las oficinas, seguro que sabes lo que representa que tus empleados tengan un buen nivel de confort para mantener los niveles de producción y evitar el absentismo.

Seguramente habrás oído hablar de la eficiencia y comodidad de la instalación y uso de los sistemas de calefacción por infrarrojos, pero necesitas más información, para asegurarte de que todo aquello que se escucha es cierto, seguramente estás interesado en ampliar la información respecto a este innovador sistema de calefacción, saber cómo funcionan, por qué resultan tan eficientes para calentar los espacios donde se instalan. Si este es tu caso, sigue leyendo, este artículo es para ti.

¿Por qué la calefacción por infrarrojos te interesa como empresario?

Los estudios confirman, una vez más, que unas instalaciones óptimas en confort, en cuanto a limpieza, orden, iluminación, trato y calefacción incrementan la productividad en los equipos profesionales. En lo que se refiere a calefacción, el sistema de calor por infrarrojos es el que más confort y salud transmite a aquellos que interactúan en un determinado entorno laboral, por lo tanto, será el que cualquier empresario elija para sus instalaciones.

El por qué es tan sano para las personas habría que buscarlo en su propia naturaleza, pues tiene el mismo principio que los rayos del sol, sin resecar el ambiente, como hacen los calefactores tradicionales, lo que perjudica sobre todo a los niños y ancianos y a aquellos con problemas respiratorios.

Al igual que los rayos emitidos por el sol, que alcanzan la superficie terrestre calentándola y transmitiéndose por ella, sin perder energía, las radiaciones infrarrojas hacen lo mismo, transfiriéndose por las paredes, techo y suelo, lo que produce una eficiente conservación de la calidez del ambiente, sin la preocupación de la pérdida de aire constante que nos invade cuando se emplean modelos tradicionales de calefacción, que utilizan el aire para transportar la temperatura. También evitaremos la concentración d aire caliente en las partes altas, pues como todos sabemos, el aire caliente tiende a subir, desequilibrando la estancia, dejando partes frías y otras, lejos de las personas, calientes.

Para que podamos entender el principio de este funcionamiento, imaginemos las montañas de un glaciar, en las que la temperatura es aproximadamente de 23 grados Fahrenheit o 5 grados centígrados bajo cero. Supongamos que el día está nublado, en cuyo caso, si nos encontrásemos sobre el hielo del glaciar tendríamos bastante frío, pero en cuanto saliera el sol, en muy poco tiempo, el día se volvería realmente confortable para los que nos encontramos patinado sobre la superficie helada del glacial. Al momento se alcanzarían los 59 grados Fahrenheit, o lo que es lo mismo los 5 grados centígrados, ya podríamos tumbarnos y sentir el calor que irradia el glaciar gracias al rebote de los rayos solares.

Esto es exactamente lo que ocurriría en un edificio de oficinas, donde se instalase este sistema de calefacción por paneles radiantes por infrarrojos, y es que la principal ventaja es que los infrarrojos calientan antes que nada a los cuerpos de los humanos o animales que habitan en el entorno, así como a los objetos físicos, muebles, techos, paredes y suelo, y no el aire, que como ya hemos mencionado anteriormente, se pierde o se eleva desperdiciando energía.

Con el uso de las placas de calor por infrarrojos el efecto que se produce es inmediato, creando una sensación de agradable confort, aunque la temperatura ambiente siga siendo fresca, y es que las personas por este sistema sentirán el calor por el mismo efecto que el sol sobre el glacial.

Esta incidencia directa sobre los cuerpos físicos es la principal razón por la que el empresario que instale este sistema en su empresa podrá ahorrar hasta un 40 % de la energía que se consume con otros sistemas de calefacción, ahorro que el empresario podrá utilizar en otros objetivos comerciales, tan útiles y necesarios en estos tiempos de crisis económica.

Por último, volvemos a resaltar las ventajas que conlleva la utilización de los sistemas de calefacción por infrarrojos en relación a la salud de los empleados, y es que estos dispositivos no expulsan aire, por lo tanto, no levantan polvo alguno, lo que hace que las instalaciones se mantengan durante más tiempo limpias y más saludables, puesto que no se respirarán atmosferas cargadas de este polvo tan indeseable e incómodo.

Una vez aclarada la impresionante ventaja que tiene el uso de este sistema de calefacción en comparación con el resto que ofrece este mercado, cabría diferenciar cuál de los dos sistemas de calefacción por infrarrojos es el mejor para cada caso particular.

Efectivamente, hay radiadores de alta intensidad y tubos radiantes, para saber cuál es el más conveniente si los dos tienen los mismos efectos, pero funcionan de manera distinta, has de saber que en los radiadores de alta intensidad la combustión se produce en piezas de cerámica que irradian la energía infrarroja y que es un sistema tan eficaz que puede calentar estancias de hasta de 55 metros de altura.

Por el contrario, para los tubos radiantes, la combustión se hace en un tubo que emite la radiación. Estos tubos radiantes funcionan a temperaturas más bajas que los de alta intensidad, pudiendo calentar estancias de hasta de 10 metros dealtura.

Esperamos que con este artículo el empresario esté más informado, haya reconocido las ventajas del sistema de calefacción por radiación de infrarrojos y sepa qué tipo elegir para sus propias instalaciones. Era el objetivo de este artículo y si lo hemos conseguido, habremos contribuido a que la empresa mejore en rendimiento, ahorre en consumo y sea al mismo tiempo más respetuosa con la naturaleza.